¿Cómo se construye un puente? Descubre las 8 etapas que hacen posible estas gigantescas estructuras

Puente carretero en construcción que muestra el proceso constructivo, desde la cimentación hasta el montaje de la superestructura

¿Alguna vez te has preguntado cómo un puente puede soportar el paso de miles de vehículos todos los días durante décadas sin colapsar? Aunque para la mayoría de las personas es una estructura cotidiana, detrás de cada puente existe un proceso de planificación, diseño y construcción que combina ingeniería, tecnología y precisión en cada detalle.

Construir un puente no consiste únicamente en colocar columnas y vigas. Antes de iniciar la obra es necesario estudiar el terreno, analizar el comportamiento del río o del valle que se va a cruzar, diseñar una estructura capaz de soportar enormes cargas y ejecutar cada etapa bajo estrictos controles de calidad. Un pequeño error durante la construcción puede comprometer la seguridad de toda la estructura.

En la actualidad existen puentes capaces de superar distancias de varios kilómetros, resistir terremotos, fuertes vientos e incluso el paso constante de miles de vehículos pesados. Estas obras representan algunos de los mayores retos de la ingeniería civil moderna y requieren la participación de especialistas en geotecnia, topografía, estructuras, hidráulica, materiales y supervisión de obra.

En este artículo descubrirás cómo se construye un puente paso a paso, conocerás las ocho etapas principales del proceso constructivo y entenderás por qué cada una de ellas es indispensable para garantizar una infraestructura segura, durable y preparada para operar durante muchas décadas.

1. Todo comienza con los estudios del terreno

Antes de iniciar cualquier obra de infraestructura, los ingenieros deben responder una pregunta fundamental: ¿es seguro construir un puente en este lugar? La respuesta no se obtiene a simple vista, sino mediante una serie de estudios especializados que permiten conocer las condiciones reales del terreno y del entorno donde se desarrollará el proyecto.

Esta etapa, conocida como estudios preliminares, es una de las más importantes de todo el proceso constructivo, ya que cualquier error en el análisis inicial puede traducirse en problemas estructurales, retrasos en la obra o costos millonarios durante la construcción. Por ello, antes de mover una sola máquina, un equipo multidisciplinario realiza investigaciones para obtener toda la información necesaria.

Uno de los primeros trabajos es el levantamiento topográfico, mediante el cual se determina la forma del terreno, las diferencias de nivel, la ubicación de ríos, caminos, construcciones existentes y cualquier elemento que pueda influir en el diseño del puente. Para ello se utilizan equipos de alta precisión como estaciones totales, receptores GNSS, drones con tecnología LiDAR y sistemas de fotogrametría que permiten generar modelos digitales del terreno.

Posteriormente se llevan a cabo los estudios geotécnicos, cuyo objetivo es conocer la resistencia del suelo y las características de los diferentes estratos que existen bajo la superficie. Para obtener esta información se realizan perforaciones, extracción de muestras y ensayos de laboratorio que permiten determinar parámetros como la capacidad de carga, la humedad natural, la densidad, la plasticidad y el comportamiento del suelo ante diferentes tipos de esfuerzo.

Cuando el puente cruzará un río, una laguna o cualquier cuerpo de agua, también es indispensable realizar estudios hidrológicos e hidráulicos. Estos análisis permiten conocer el comportamiento del caudal durante distintas épocas del año, identificar niveles máximos de inundación, velocidades del agua y posibles procesos de erosión que podrían afectar la cimentación del puente.

De forma paralela, los especialistas revisan factores ambientales, geológicos y sísmicos. En regiones con actividad tectónica, por ejemplo, el diseño estructural debe considerar las fuerzas generadas por un sismo, mientras que en zonas montañosas se evalúa la estabilidad de los taludes y el riesgo de deslizamientos.

Toda la información obtenida durante esta etapa sirve para definir aspectos fundamentales del proyecto, como la longitud del puente, la ubicación de las pilas, el tipo de cimentación, los materiales que se utilizarán y la maquinaria necesaria para ejecutar la obra de forma segura.

Aunque muchas personas nunca llegan a ver estos trabajos porque ocurren antes del inicio de la construcción, la realidad es que el éxito de un puente comienza mucho antes del primer colado de concreto. Una correcta investigación del terreno permite reducir riesgos, optimizar costos y garantizar que la estructura pueda operar con seguridad durante varias décadas.

2. El diseño estructural: donde nace el puente antes de construirse

Cuando los estudios del terreno han finalizado y los ingenieros conocen perfectamente las condiciones del sitio, comienza una de las etapas más interesantes de todo el proyecto: el diseño estructural del puente. Aunque muchas personas imaginan que la construcción inicia cuando llegan las excavadoras, la realidad es que el puente ya ha sido construido cientos de veces… pero primero dentro de una computadora.

En esta fase, los ingenieros estructuristas trabajan durante varios meses diseñando una estructura capaz de soportar miles de toneladas de carga durante décadas. Para lograrlo utilizan programas especializados que permiten crear modelos tridimensionales del puente y simular prácticamente cualquier situación que pueda ocurrir durante su vida útil.

Por ejemplo, antes de iniciar la construcción, el puente debe demostrar que será capaz de resistir:

  • El peso propio de toda la estructura.
  • Miles de automóviles y camiones circulando al mismo tiempo.
  • Trenes de carga, cuando el proyecto lo requiere.
  • Fuertes ráfagas de viento.
  • Movimientos sísmicos.
  • Cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche.
  • Crecidas extraordinarias de los ríos.
  • Vibraciones ocasionadas por el tránsito continuo.

Cada una de estas condiciones genera esfuerzos diferentes sobre la estructura. Algunas producen compresión, otras tensión, flexión, torsión o cortante. Los ingenieros analizan cuidadosamente cada uno de estos escenarios para garantizar que el puente mantenga su estabilidad incluso en las condiciones más extremas.

Otro aspecto fundamental consiste en seleccionar el tipo de puente más adecuado para el proyecto. No todos los puentes son iguales y cada uno responde a necesidades específicas del terreno, la distancia que debe salvar y el presupuesto disponible.

Entre los tipos de puentes más utilizados se encuentran:

  • Puentes de vigas, ideales para claros cortos y medianos.
  • Puentes de arco, capaces de distribuir las cargas de forma muy eficiente.
  • Puentes atirantados, utilizados para grandes claros mediante cables de acero.
  • Puentes colgantes, empleados para cruzar enormes distancias, como bahías o estrechos.
  • Puentes de celosía, frecuentes en estructuras ferroviarias y metálicas.

Una curiosidad poco conocida es que muchos puentes modernos son sometidos a miles de simulaciones virtuales antes de colocar el primer metro cúbico de concreto. Los programas informáticos reproducen terremotos, huracanes, sobrecargas de tráfico e incluso el comportamiento del puente dentro de varias décadas, considerando el desgaste natural de los materiales.

Además del diseño estructural, durante esta etapa también se elaboran cientos de planos constructivos que servirán como guía para todas las personas involucradas en la obra. En ellos se especifica la ubicación exacta de cada elemento, las dimensiones, el acero de refuerzo, las cantidades de concreto, las uniones metálicas, los sistemas de drenaje y cada detalle necesario para construir el puente con precisión milimétrica.

En los proyectos de mayor complejidad, una pequeña modificación de apenas unos centímetros puede cambiar completamente el comportamiento estructural de la obra. Por ello, antes de aprobar el diseño definitivo, distintos equipos de ingenieros revisan cada plano, realizan verificaciones independientes y validan que todos los cálculos cumplan con las normas nacionales e internacionales de diseño.

En pocas palabras, un puente exitoso comienza mucho antes de que llegue la maquinaria al sitio de construcción. La calidad del diseño estructural será la base sobre la cual descansarán todas las etapas posteriores de la obra y será determinante para garantizar la seguridad de miles de personas durante los próximos 50, 75 o incluso 100 años.

Ingenieros civiles desarrollando el diseño estructural de un puente mediante modelos digitales en computadora.

3. Preparación del sitio y trazo

Una vez aprobado el diseño estructural, comienza una nueva etapa de cómo se construye un puente: la preparación del sitio y el trazo. Antes de iniciar la construcción de la cimentación, es indispensable preparar el área donde se desarrollará la obra y marcar con precisión la ubicación de cada elemento del puente.

Las primeras actividades consisten en la limpieza del área de trabajo, el desmonte cuando existe vegetación, el retiro de materiales que puedan interferir con la construcción y la habilitación de caminos de acceso para permitir la entrada de maquinaria pesada, equipos especializados y materiales de construcción.

Posteriormente se construyen las plataformas de trabajo, especialmente cuando el puente se localiza sobre ríos, barrancas o zonas con poca capacidad de carga. Estas plataformas permiten que la maquinaria opere de forma segura y estable durante la ejecución de las perforaciones y demás actividades de la cimentación.

Con el área preparada, el personal de topografía realiza el trazo del puente, transfiriendo al terreno la información contenida en los planos del proyecto ejecutivo. Para ello se utilizan estaciones totales, receptores GNSS y puntos de control previamente establecidos, logrando ubicar con precisión la posición de cada pilote, columna, estribo y eje del puente.

Durante esta etapa también se establecen los bancos de nivel, los cuales servirán como referencia para controlar las elevaciones durante toda la construcción. Gracias a estos puntos de control es posible verificar constantemente que cada elemento estructural se ejecute en la posición y altura indicadas en el proyecto.

Aunque estas actividades suelen pasar desapercibidas para quienes observan la obra desde el exterior, representan una etapa crítica del proceso constructivo. Un error de algunos centímetros en el trazo puede generar problemas importantes durante el montaje de las vigas o afectar el alineamiento final del puente, por lo que cada medición es revisada cuidadosamente antes de continuar con la siguiente fase.


💡 ¿Sabías que?

En puentes de gran longitud, los puntos topográficos se verifican constantemente durante toda la construcción. Esto permite detectar cualquier desviación antes de que afecte el resto de la estructura y evita realizar correcciones costosas en etapas posteriores.

Ingenieros realizando el trazo y control topográfico antes de iniciar la construcción de un puente

4. Construcción de la cimentación

La construcción de la cimentación representa una de las fases más importantes dentro del proceso constructivo de un puente, ya que de ella depende la estabilidad de toda la estructura.

Dentro del proceso de cómo se construye un puente, la cimentación representa una de las etapas más importantes. Con el trazo concluido y los puntos de control verificados, inicia la construcción de los pilotes que transmitirán las cargas de la estructura hacia el terreno.

El procedimiento comienza con la movilización de la perforadora hidráulica, equipo encargado de ejecutar las perforaciones donde posteriormente se construirán los pilotes. Dependiendo del proyecto, estas perforaciones pueden alcanzar profundidades de varias decenas de metros hasta encontrar un estrato con la capacidad suficiente para soportar la estructura.

Durante la perforación se controla constantemente la verticalidad, el diámetro y la profundidad, verificando que cumplan con las dimensiones establecidas en el proyecto ejecutivo. Cuando las condiciones del terreno lo requieren, se utilizan lodos bentoníticos o polímeros para estabilizar las paredes de la perforación y evitar derrumbes antes del colado del concreto.

Una vez terminada la perforación, se realiza una limpieza cuidadosa del fondo para retirar sedimentos y materiales sueltos que puedan afectar la calidad del pilote. Esta actividad es fundamental, ya que cualquier material contaminante puede disminuir la capacidad de carga de la cimentación.

Posteriormente se instala el armado de acero de refuerzo, previamente habilitado conforme a los planos estructurales. Debido a sus dimensiones y peso, esta maniobra generalmente se realiza mediante grúas, cuidando que el armado quede correctamente centrado dentro de la perforación y respetando el recubrimiento especificado en el proyecto.

Con el acero colocado, se procede al colado del concreto, normalmente mediante el sistema Tremie cuando existe presencia de agua o lodos de perforación. Este procedimiento permite que el concreto desplace los materiales existentes desde el fondo de la perforación hacia la superficie, reduciendo el riesgo de segregación y garantizando una mejor calidad del elemento.

Después de que el concreto alcanza la resistencia requerida, se realiza el descabece del pilote, retirando el concreto superficial que pudo contaminarse durante el proceso de colado. Con ello se deja expuesto el concreto sano y el acero de refuerzo que posteriormente se integrará con el cabezal de cimentación.

Aunque los pilotes permanecen ocultos bajo el terreno durante toda la vida útil del puente, son uno de los elementos más importantes de la estructura, ya que serán los responsables de transmitir todas las cargas hacia el subsuelo de manera segura.


💡 ¿Sabías que?

En muchos puentes carreteros, un solo pilote puede requerir varias horas de perforación y colado continuo. Por ello, cada pilote es inspeccionado y controlado cuidadosamente antes de autorizar la siguiente etapa de la construcción.

Perforadora hidráulica ejecutando un pilote de cimentación para la construcción de un puente.

5. Construcción de columnas, cabezales y estribos

Una vez terminados los pilotes y realizado el descabece del concreto, comienza la construcción de los elementos que darán forma a la estructura visible del puente. El primero de ellos es el cabezal de cimentación, cuya función es integrar todos los pilotes para que trabajen como un solo elemento estructural y distribuyan correctamente las cargas hacia el terreno.

Para construir el cabezal, primero se realiza el habilitado y colocación del acero de refuerzo conforme a los planos estructurales. Posteriormente se instala la cimbra, se verifican niveles, alineamientos y recubrimientos, y finalmente se realiza el colado del concreto siguiendo los procedimientos de control de calidad establecidos para este tipo de estructuras.

Una vez que el cabezal alcanza la resistencia especificada, inicia la construcción de las columnas, elementos verticales encargados de transmitir las cargas provenientes de las vigas hacia la cimentación. Dependiendo del proyecto, las columnas pueden ser circulares, rectangulares o de sección especial, y su altura varía de acuerdo con la topografía y la longitud del puente.

En algunos proyectos también se construyen capiteles, elementos ubicados en la parte superior de las columnas que permiten distribuir de mejor manera las cargas hacia las vigas. Su geometría depende del tipo de puente y del sistema estructural diseñado para la obra.

Mientras tanto, en los extremos del puente se construyen los estribos, cuya función es soportar el extremo de las vigas, contener el terraplén de los accesos y servir como transición entre la carretera y el puente. Al igual que el resto de los elementos estructurales, los estribos requieren acero de refuerzo, cimbra, colado de concreto y un estricto control de calidad durante su ejecución.

Durante toda esta etapa, el personal de topografía verifica constantemente la posición, alineación y elevación de cada elemento para asegurar que las dimensiones ejecutadas coincidan con el proyecto. Una diferencia de pocos milímetros puede afectar el montaje de las vigas y generar ajustes innecesarios en etapas posteriores.

Con las columnas, los cabezales y los estribos terminados, el puente ya cuenta con la infraestructura necesaria para recibir las vigas que formarán la superestructura.


💡 ¿Sabías que?

Antes del montaje de las vigas, los ingenieros revisan nuevamente los ejes, niveles y distancias entre apoyos. Esto garantiza que cada viga pueda colocarse exactamente en la posición prevista por el diseño estructural y evita problemas durante el montaje.

Columnas, cabezales y estribos construidos antes del montaje de las vigas de un puente carretero

6. Montaje de vigas y colocación de apoyos de neopreno

El montaje de vigas marca el inicio de la superestructura y constituye una de las maniobras más especializadas durante la construcción de un puente.

Con los cabezales, columnas y estribos completamente terminados, inicia una de las maniobras más importantes de toda la construcción del puente: el montaje de las vigas, etapa en la que comienza a formarse la superestructura que posteriormente soportará la losa de concreto y el tránsito vehicular.

Antes de colocar las vigas, se instalan los apoyos de neopreno sobre los bancos de apoyo previamente construidos en los cabezales y estribos. Estos dispositivos elastoméricos cumplen una función fundamental dentro del comportamiento estructural del puente, ya que permiten absorber pequeños desplazamientos ocasionados por la expansión y contracción del concreto debido a los cambios de temperatura, además de distribuir adecuadamente las cargas hacia la subestructura.

La colocación de los neoprenos requiere una revisión minuciosa de niveles, alineamientos y dimensiones. Cualquier diferencia en su posición puede provocar que la viga no apoye correctamente, generando esfuerzos no previstos durante la operación del puente. Por esta razón, antes del montaje se realiza una verificación topográfica para confirmar que todos los bancos de apoyo cumplen con las cotas establecidas en el proyecto ejecutivo.

Mientras tanto, las vigas prefabricadas son transportadas desde la planta de fabricación hasta la obra mediante vehículos especializados. Debido a sus dimensiones y peso, el traslado requiere una logística previamente planificada, considerando rutas, radios de giro, restricciones de altura y capacidad de los caminos para evitar cualquier incidente durante el recorrido.

Una vez que las vigas llegan al sitio, inicia la maniobra de izaje utilizando grúas de gran capacidad. Previamente se revisa el plan de izaje, la capacidad de los equipos, las condiciones del terreno y la velocidad del viento, ya que cualquier factor externo puede comprometer la seguridad de la operación. Durante esta actividad participan operadores de grúa, maniobristas, personal de seguridad, topógrafos y supervisores, quienes trabajan de manera coordinada para colocar cada elemento con precisión.

Las vigas se elevan utilizando eslingas y accesorios diseñados específicamente para soportar su peso sin provocar daños en el concreto. Conforme la grúa acerca la viga a su posición final, el personal en campo guía lentamente la maniobra hasta que el elemento descansa sobre los apoyos de neopreno.

Después del montaje, el equipo de topografía verifica nuevamente la alineación, el nivel y la separación entre vigas. Estas mediciones permiten confirmar que todos los elementos quedaron colocados conforme al proyecto estructural antes de continuar con la siguiente etapa de la construcción.

En puentes de gran longitud, este procedimiento se repite tantas veces como sea necesario hasta completar todos los claros del puente. Cada maniobra se realiza de forma independiente y únicamente después de verificar que las vigas previamente instaladas cumplen con las tolerancias establecidas.

El montaje de vigas representa uno de los momentos más visibles de toda la obra, pero también uno de los que exige mayor coordinación entre maquinaria, personal técnico y supervisión. Una correcta ejecución garantiza que las siguientes etapas, como la construcción de la losa y la colocación de los diafragmas, puedan desarrollarse sin contratiempos.

Esta etapa es una de las más representativas de cómo se construye un puente, ya que marca el inicio de la formación de la superestructura.

PARTES DE UNA VIGA DE PRESFUERZO

7. Construcción de la losa del puente

Con todas las vigas instaladas y verificadas topográficamente, comienza la construcción de la losa del puente, elemento que une toda la superestructura y distribuye las cargas generadas por el tránsito hacia las vigas principales.

Dependiendo del tipo de puente y del procedimiento constructivo establecido en el proyecto ejecutivo, primero se colocan las prelosas, la cimbra o sistemas como losacero, los cuales sirven como base para el colado de la losa de concreto. La elección del sistema depende del diseño estructural y de las especificaciones del proyecto.

Posteriormente inicia el habilitado y colocación del acero de refuerzo, respetando la separación, el recubrimiento y el traslape indicados en los planos estructurales. Durante esta actividad, el personal de supervisión verifica que el armado cumpla con las especificaciones, ya que cualquier modificación puede afectar el comportamiento de la losa.

Antes del colado también se instalan los elementos embebidos que formarán parte de la estructura, así como los espacios destinados para las juntas de construcción, indispensables para controlar el proceso constructivo y permitir la continuidad de la obra conforme a la programación establecida.

El colado del concreto generalmente se realiza de manera continua para evitar juntas frías y garantizar un comportamiento monolítico de la losa. Durante esta actividad se controla la resistencia del concreto, el revenimiento, la temperatura ambiente, el vibrado y el acabado superficial, siguiendo los procedimientos de control de calidad establecidos para este tipo de estructuras.

Una vez terminado el colado, inicia el curado del concreto, proceso fundamental para que el material desarrolle la resistencia prevista en el diseño estructural. Durante varios días se mantiene la humedad de la superficie mediante agua, mantas húmedas o compuestos de curado, evitando una pérdida acelerada de humedad que pueda generar fisuras.

Con la losa terminada, el puente comienza a adquirir su forma definitiva y queda preparado para recibir los elementos complementarios que permitirán su funcionamiento seguro.

Infografía técnica que muestra las partes que componen la losa de un puente, incluyendo la carpeta asfáltica, losa de concreto reforzado, acero de refuerzo, vigas prefabricadas, diafragmas y juntas de construcción
Infografía: Componentes principales que conforman la losa de un puente carretero y su función dentro de la superestructura.

8. Acabados finales y puesta en operación del puente

Después del colado y curado de la losa, la estructura principal del puente prácticamente ha quedado concluida. Sin embargo, antes de permitir el paso de los vehículos todavía es necesario ejecutar una serie de trabajos que garantizarán la seguridad, durabilidad y correcto funcionamiento de la obra durante su vida útil.

Una de las primeras actividades consiste en la instalación de las juntas de expansión, elementos diseñados para absorber los movimientos que experimenta el puente debido a los cambios de temperatura, el paso de los vehículos y otros efectos propios del servicio. Estas juntas permiten que la estructura se expanda y contraiga sin generar daños en la losa o en las vigas.

Posteriormente se construyen los parapetos, barreras de concreto que tienen la función de proteger a los usuarios y evitar que un vehículo salga del puente en caso de un accidente. Dependiendo del proyecto, también pueden instalarse defensas metálicas, barandales peatonales o barreras especiales para motociclistas.

En ambos extremos del puente se ejecutan las losas de acceso, cuya finalidad es proporcionar una transición uniforme entre la carretera y el puente, reduciendo los asentamientos diferenciales y mejorando la comodidad de los usuarios al circular sobre la estructura.

Concluidas estas actividades, se coloca la carpeta asfáltica, que constituye la superficie de rodamiento del puente. Antes de su colocación se verifica que la losa se encuentre limpia, nivelada y en condiciones adecuadas para recibir la mezcla asfáltica. Posteriormente se realizan los trabajos de compactación y acabado para obtener una superficie uniforme y segura para el tránsito.

Finalmente se instalan los sistemas de drenaje, señalamiento horizontal y vertical, dispositivos de seguridad y, cuando el proyecto lo contempla, el alumbrado público y otros elementos complementarios.

Antes de abrir el puente al tránsito, el personal de supervisión realiza una inspección final para verificar que todos los trabajos ejecutados cumplan con las especificaciones del proyecto y con los estándares de calidad establecidos. Solo después de concluir satisfactoriamente estas revisiones, la estructura queda lista para entrar en operación y brindar servicio a miles de usuarios durante muchos años.

Trabajadores realizando los acabados finales de un puente carretero con parapetos, carpeta asfáltica y señalamiento vial

Conclusión: ¿Cómo se construye un puente paso a paso?

La construcción de un puente es mucho más que colocar concreto y acero. Cada etapa forma parte de un proceso cuidadosamente planeado en el que participan especialistas en topografía, geotecnia, estructuras, materiales, supervisión y control de calidad. Desde los primeros estudios del terreno hasta la colocación de la carpeta asfáltica, cada procedimiento tiene como objetivo garantizar una estructura segura, durable y capaz de soportar el tránsito durante décadas.

Aunque el proceso puede variar dependiendo del tipo de puente y de las condiciones del proyecto, la secuencia constructiva mantiene los mismos principios: planear correctamente, ejecutar con precisión y verificar cada elemento antes de avanzar a la siguiente etapa. Esa combinación de ingeniería, tecnología y trabajo en equipo es la que hace posible que hoy podamos cruzar ríos, barrancas y carreteras con total seguridad.

La próxima vez que atravieses un puente, probablemente ya no lo verás de la misma manera. Detrás de esa estructura existen meses o incluso años de planeación, miles de horas de trabajo y un proceso constructivo que representa uno de los mayores retos de la ingeniería civil.

Ahora que conoces cómo se construye un puente paso a paso, es más fácil comprender la importancia de cada procedimiento constructivo y del trabajo coordinado entre todas las especialidades que participan en una obra de infraestructura. Comprender cómo se construye un puente permite valorar el trabajo técnico y humano que existe detrás de cada obra de infraestructura.

Preguntas frecuentes

El tiempo de construcción depende del tipo de puente, su longitud, las condiciones del terreno y la complejidad del proyecto. En puentes carreteros convencionales el proceso puede durar entre 8 y 24 meses, mientras que las grandes estructuras atirantadas o colgantes pueden requerir varios años de construcción.

Las perforaciones permiten construir los pilotes de cimentación sobre estratos con suficiente capacidad de carga. Esto garantiza que el puente pueda transmitir de forma segura el peso de la estructura y las cargas producidas por el tránsito vehicular.

Los apoyos de neopreno permiten distribuir las cargas de las vigas hacia la subestructura y absorber pequeños movimientos ocasionados por cambios de temperatura, deformaciones y vibraciones generadas por el paso de los vehículos.

Durante el colado del pilote, la parte superior del concreto puede contaminarse con lodos o materiales provenientes de la perforación. El descabece elimina ese concreto para dejar expuesto material sano y garantizar una correcta unión con el cabezal de cimentación.

El pilote forma parte de la cimentación y permanece enterrado, transmitiendo las cargas hacia el terreno. La columna es un elemento visible que se construye sobre el cabezal y transmite las cargas de la superestructura hacia la cimentación.

La ingeniería civil está presente en prácticamente todas las obras que utilizamos todos los días. En Ingeniando Costos compartimos contenido técnico explicado de forma sencilla para estudiantes, ingenieros, arquitectos y todas las personas interesadas en el mundo de la construcción.

Comprender cómo se construye un puente también permite valorar el trabajo que realizan ingenieros, topógrafos, laboratoristas, supervisores y operadores de maquinaria para construir obras seguras y duraderas.

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Fuentes consultadas

  • Manual de Diseño de Puentes de la SICT.
  • Normativa de la SICT.
  • Instituto Mexicano del Transporte.

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